¿Por qué las canciones en MP3 del pendrive sí suenan en el altavoz, pero los archivos FLAC sin pérdida se quedan mudos?
Descargó música en calidad FLAC en su memoria USB, pero al enchufarla en el amplificador se salta las pistas o no sale sonido. Su pendrive no está roto: el chip del altavoz antiguo solo entiende MP3.
A más de uno le ha dado rabia encontrarse con esto: descarga con todo el mimo en el ordenador unos cuantos discos en formato `FLAC` sin pérdida para que suenen con la mejor calidad posible, los copia en el pendrive junto con sus canciones en MP3 de siempre y lo enchufa en el amplificador de casa o en el altavoz grande. Las pistas en MP3 van sonando una detrás de otra sin problema, pero en cuanto llega el turno de una canción en FLAC, los números de la pantallita parpadean un segundo y saltan directamente a la siguiente canción, o el contador se queda parado sin que salga ni gota de sonido por las cajas. Luego saca la memoria, la pincha en el ordenador, hace doble clic en ese mismo archivo FLAC y suena de maravilla, dejándole con la duda de si el pendrive se ha vuelto loco.
A su memoria USB no le pasa absolutamente nada. Si el altavoz no leyera ni una sola canción del pendrive, bastaría con mirar en el ordenador si está en formato `FAT32` y meter un par de MP3 de prueba. Pero cuando dentro del mismo pendrive los archivos MP3 cantan a la primera y los FLAC se quedan mudos, la razón es mucho más simple: el chip decodificador que lleva dentro su viejo amplificador es demasiado antiguo. Cuando se fabricaron muchos amplificadores y cajas con ruedas hace unos años, para ahorrar costes el fabricante solo grabó en el chip las instrucciones para leer MP3 —y como mucho algún archivo WAV—, así que cuando el aparato se topa con un archivo FLAC no sabe ni qué es, por muchas veces que usted formatee la memoria.
Para escuchar su música en calidad sin pérdida en ese equipo veterano no hace falta abrirlo ni cambiarle la placa. Mientras ese puerto USB suene bien al ponerle un MP3 normal, basta con enchufar ahí un Raywav Stick. El propio stick entiende de fábrica archivos `FLAC`, `WAV`, `MP3` y `AAC` —tanto si los lee desde una tarjeta de memoria metida en el propio stick como desde el disco duro en red (`NAS`) de casa o desde su suscripción de música—, los traduce por dentro y se los entrega ya masticados al amplificador para que sus altavoces de siempre los reproduzcan sin saltarse ni una nota.
