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En la tienda pongo música por Bluetooth desde el móvil, pero se corta cuando voy a la cocina o contesto una llamada: ¿cómo lo soluciono?

Con el móvil conectado por Bluetooth al amplificador, basta alejarse unos metros, recibir una llamada o quedarse sin batería para que el local se quede mudo. Usar el puerto USB permite que el equipo suene solo todo el día.

Casi cualquiera que tenga un comercio o un restaurante ha pasado por este calvario: abre el local por la mañana, conecta su propio móvil por Bluetooth al amplificador de la tienda y deja puesta la música de fondo. A media mañana, con el local lleno de trabajo, se mete el teléfono en el bolsillo para ir un momento a la cocina a mirar una comanda o sale a la puerta a firmar a un repartidor; nada más alejarse diez metros, las cajas del comedor pegan un chasquido y se quedan completamente mudas. Y aunque deje el móvil quieto encima de la caja registradora, en cuanto llama un cliente por teléfono o entra una nota de voz por WhatsApp, la música de toda la tienda se corta de golpe y falta el canto de un duro para que la conversación privada salga a todo volumen por los altavoces; por no hablar de cuando a mediodía hay que desenchufarlo porque se queda sin batería.

Todo eso ocurre porque, cuando se usa Bluetooth, quien realmente está trabajando como reproductor es su teléfono móvil, mientras que el amplificador solo hace de altavoz obediente. Si quiere liberar su teléfono de una vez, agáchese a mirar el frontal del amplificador por si tiene un puerto USB para pinchar memorias. Enchufe un pendrive normal con unas cuantas canciones en MP3, apague el Bluetooth de su móvil y váyase con el teléfono a la cocina: si los altavoces siguen cantando tan campantes, ese amplificador sabe valerse por sí mismo. Si al meter el pendrive no suena nada, pulse primero el botón `MODE` del panel para pasarlo a USB; si ni por esas lee la memoria, es que esa toma solo da corriente para cargar móviles y no sirve para audio.

Mientras ese puerto sepa leer un pendrive, enchufe ahí el Raywav Stick, conéctelo al Wi-Fi del local y elija desde la página web del móvil su suscripción de música o su lista habitual. Desde el segundo en que pulsa reproducir, es el propio stick el que tira de internet para mantener la música sonando: usted puede atender llamadas, escuchar audios de WhatsApp o incluso salir a la calle con el móvil en el bolsillo, que el ambiente de la tienda no se cortará ni un instante.

Inicio rápido de Raywav Stick: enchufar al puerto USB, unirse al Wi-Fi del aparato para indicar la red de casa, escanear el QR y reproducir.
Inicio rápido: enchufar, Wi-Fi, escanear, reproducir.