Quiero escuchar pódcast en el altavoz de casa: ¿cómo lo hago sin dejar el móvil ocupado?
Si escucha un programa de cuarenta minutos con el móvil conectado al altavoz, cualquier llamada o vídeo de WhatsApp lo corta. Enchufando el reproductor al puerto USB del equipo, puede usar el teléfono para lo que quiera.
Mientras uno recoge la casa, ordena mercancía en la tienda o descansa por la noche en el sofá del salón, apetece mucho poner un episodio de pódcast de cuarenta o cincuenta minutos para escuchar una buena charla. Si lo pone con el altavoz chiquitín del propio móvil, en cuanto da dos pasos ya no se entiende lo que dicen; pero si conecta el teléfono al equipo de música grande —ya sea por Bluetooth o con cable—, todo el programa se queda encadenado al móvil. Y justo en la parte más interesante de la entrevista, entra una llamada de un familiar o usted abre sin pensar un vídeo corto que le han mandado por WhatsApp, y la charla del altavoz se corta de cuajo.
Si el altavoz o el amplificador que tiene en casa cuenta con un puerto USB de los que leen memorias, puede dejar que el propio equipo se encargue de reproducir esos programas largos de principio a fin. Enchufe el Raywav Stick en esa toma USB, abra la página web desde el móvil, elija el episodio del pódcast que le apetece escuchar y, a partir de ese momento, ya puede bloquear la pantalla del teléfono, contestar mensajes o hablar por teléfono tranquilamente mientras la caja termina de emitir el programa entero por su cuenta. Y si el programa que suele seguir es en realidad una tertulia que emite una cadena de radio a una hora fija, puede buscar directamente esa emisora en radio por internet y ahorrarse incluso buscar el episodio.
El primer día que lo ponga en marcha, quédese un momento en la misma habitación donde está el altavoz para comprobar que el Wi-Fi llega fluido, en vez de probarlo de pie junto al router del pasillo. Mientras la señal llegue estable a ese cuarto, una vez que le dé al play tendrá una o dos horas de charla seguida sin volver a tocar nada.
