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El amplificador de la sala de oración tiene micrófonos conectados: ¿cómo poner el Corán y las recitaciones cada día sin fallos?

En un amplificador de uso diario con micrófonos, alguien suele cambiar el modo a Bluetooth y dejar muda la memoria USB. Aprenda a fijar la entrada USB y las emisoras para no pasar apuros cuando la sala está llena.

En la sala de oración de una mezquita o en el salón de un centro comunitario, el amplificador al que van conectados los micrófonos trabaja prácticamente todos los días. En muchos sitios tienen la costumbre de dejar una memoria USB con recitaciones del Corán enchufada de forma permanente en el frontal, sin que nadie la quite. Sin embargo, cada dos por tres ocurre el mismo tropiezo: el día anterior alguien conectó su teléfono por Bluetooth al amplificador o tocó los botones del panel, y el aparato se quedó cambiado a Bluetooth o a entrada de línea. Al día siguiente, cuando todo el mundo está ya sentado en silencio y el encargado pulsa el botón de reproducción, el pendrive sigue ahí enchufado pero por las cajas no sale ni gota de sonido —o peor aún, se cuela de golpe el audio del móvil de alguien que pasaba cerca—, dejando al responsable pasando un mal rato delante de todos.

Para que el sonido salga a su hora todos los días sin sustos, antes de empezar eche siempre un vistazo a la pantallita del amplificador para confirmar que marca `USB`, y asegúrese de que esa toma reproduce sin problemas un pendrive en formato FAT32 con archivos MP3. Si enchufa ahí un Raywav Stick, podrá lanzar desde el navegador del móvil la recitación del Corán o la emisora religiosa habitual y guardar el teléfono enseguida, sin miedo a que una llamada entrante corte el acto.

Además, hay dos costumbres muy prácticas que conviene dejar hechas con antelación: la primera es probar la señal Wi-Fi caminando hasta el centro mismo de la sala de oración y escuchando durante cinco minutos, en lugar de mirar las rayitas de cobertura desde la puerta del despacho contiguo —los muros antiguos son gruesos y, si nota que el audio se entrecorta, basta con sacar el stick un poco fuera del armario o acercar el router hacia la entrada del salón—; la segunda es dejar escritos en un papel pegado junto al amplificador el nombre de una emisora principal y otra de reserva, para que si un día una emisora no conecta, baste mirar la nota y cambiar a la otra al instante.

Inicio rápido de Raywav Stick: enchufar al puerto USB, unirse al Wi-Fi del aparato para indicar la red de casa, escanear el QR y reproducir.
Inicio rápido: enchufar, Wi-Fi, escanear, reproducir.