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El amplificador viejo de la mezquita o iglesia solo tiene puerto USB: ¿cómo poner recitaciones del Corán o audio de culto a su hora?

Si se usa el móvil de alguien por Bluetooth, el audio se corta cuando esa persona sale o entra una llamada. Si el puerto USB del amplificador lee MP3 en un pendrive, puede emitir directamente por internet sin cortes.

En muchas mezquitas, capillas pequeñas o salas de oración comunitarias, el amplificador y los altavoces activos del rincón llevan años funcionando sin dar un problema y traen un puerto USB en el frontal para pinchar memorias. Cuando toca poner a diario las recitaciones del Corán, la llamada a la oración o los himnos del culto, depender de que alguien conecte su móvil por Bluetooth suele acabar mal: la persona encargada del teléfono tiene que salir un momento de la sala y la recitación se corta a la mitad, o en pleno silencio entra una llamada o salta el pitido de un mensaje de WhatsApp por los altavoces, rompiendo por completo el recogimiento del lugar.

En realidad, mientras esa toma USB del amplificador siga leyendo un pendrive, no hace ninguna falta sostener el sonido con el Bluetooth de un teléfono. Haga primero una prueba rápida enchufando una memoria USB común (formateada en FAT32) con algún archivo MP3. Si los altavoces de la sala suenan, el camino desde el puerto USB hasta la etapa de potencia está perfecto; si no se oye nada, pulse el botón de modo (`MODE`) del frontal para comprobar que no se haya quedado fijo en la entrada de línea AUX. Mientras no sea una toma que solo sirve para dar carga eléctrica sin leer archivos, ese amplificador veterano todavía tiene mucha vida por delante.

Enchufe el Raywav Stick en ese puerto USB: tomará la corriente directamente del amplificador y se conectará al Wi-Fi de `2.4 GHz` del edificio. El encargado solo tiene que escanear con el móvil el código QR del stick, elegir en la página web la recitación o la emisora del día, cerrar el navegador y guardarse el teléfono en el bolsillo; no hay que instalar ninguna aplicación en el móvil de nadie y, aunque quien lo configuró se marche a la calle, el sonido de la sala no se interrumpirá.

Para elegir emisora, puede entrar en radio por internet y buscar las emisoras del Corán o de música sacra que suelen escuchar, entrar en la web oficial de la emisora para confirmar que es el recitador habitual y dejar apuntada en un papel junto al amplificador una emisora principal y otra de reserva. Además, como los muros de los templos y edificios antiguos suelen ser muy gruesos, cuando pruebe el Wi-Fi quédese escuchando en mitad de la sala principal y no solo desde el despacho de al lado. Si nota algún corte puntual, acerque un poco el router o saque el stick hacia fuera antes de gastar dinero en cambiar todo el equipo de sonido.

Inicio rápido de Raywav Stick: enchufar al puerto USB, unirse al Wi-Fi del aparato para indicar la red de casa, escanear el QR y reproducir.
Inicio rápido: enchufar, Wi-Fi, escanear, reproducir.