El equipo de música de mi tienda solo tiene puerto USB: ¿cómo pongo música de fondo sin que se corte cuando un empleado se lleva el móvil?
Si usa el móvil del mostrador por Bluetooth, la tienda se queda en silencio cada vez que un empleado lo lleva al almacén o cobra un pedido. Usando el puerto USB del amplificador, la música suena todo el día sin cortes.
Quien lleva un restaurante, una cafetería o una tienda de ropa sabe que lo primero al levantar la persiana cada mañana es poner algo de música de fondo. En muchos locales el amplificador y las cajas tienen un puerto para memorias USB bien visible, pero por comodidad se acaba dejando el móvil de trabajo del mostrador conectado por Bluetooth o con un cable de audio. Y así empiezan las interrupciones de todo el día: al rato un empleado tiene que llevarse ese móvil a la trastienda para comprobar un pedido a domicilio y, en cuanto se aleja unos metros, el comedor se queda mudo; diez minutos después entra un aviso de cobro o una nota de voz y el pitido retumba por los altavoces bajando de golpe el volumen de la canción; y a mediodía, cuando el teléfono se queda sin batería y alguien lo desenchufa para ponerlo a cargar, el local entero se queda en un silencio incómodo.
Si quiere que la música de la tienda suene de la mañana a la noche sin depender de un teléfono, no hace falta gastar dinero en cambiar el amplificador. Busque un pendrive cualquiera con unas cuantas canciones en MP3 y enchúfelo en el puerto USB del equipo del local.
En cuanto oiga que los altavoces cantan con normalidad, ya sabe que ese aparato vale como reproductor por sí mismo; de hecho, muchos amplificadores de megafonía traen sus propios botones de reproducción y pausa en el frontal. Si al meter la memoria no sale ni un ruido, los técnicos suelen mirar tres cosas por este orden: primero, si el botón `MODE` del panel sigue puesto en la entrada AUX y falta pasarlo a USB; segundo, comprobar en un ordenador si el pendrive está en formato `FAT32` (muchos equipos antiguos no reconocen NTFS); y tercero, ver si esa toma es solo de carga para el móvil y no lleva cableado de audio.
Una vez comprobado que suena, enchufe el Raywav Stick en esa toma USB y conéctelo al Wi-Fi de `2.4 GHz` del local. Solo tiene que abrir la página web en el móvil para elegir una emisora o lista de canciones y el stick se quedará tomando corriente del propio amplificador y tocando solo todo el día, dejando libre el teléfono del mostrador para lo que haga falta. Para un comercio suelen ir muy bien las emisoras de música instrumental, pop suave o radio musical local que aguantan horas sin cansar; puede elegirlas en radio por internet y dejar apuntados un par de nombres de reserva. Como en las tiendas hay tabiques y cámaras frigoríficas grandes, la red de 2.4 GHz aguanta mucho mejor que la de 5 GHz; procure también no encerrar el stick dentro de un armario metálico cerrado a cal y canto: puesto en el exterior del amplificador irá mucho más fluido.
