¿Cómo escucho radio por internet en el exterior si mi altavoz trolley solo tiene puerto USB?
Si usa Bluetooth en un puesto o patio, la música se corta cuando quien lleva el móvil se va a cobrar. Con el punto de acceso del teléfono y el puerto USB, la radio sigue aunque guarde el móvil en el bolsillo.
Los altavoces grandes con ruedas (tipo trolley) que se sacan para dar clases de baile en la plaza, montar un puesto en el mercadillo o animar una actividad en el patio del colegio se compran sobre todo para pinchar una memoria USB con canciones, aunque muchos también traen Bluetooth. El problema aparece en cuanto los saca a la calle: si pone música por Bluetooth, todo depende de quien lleva el móvil encima; en cuanto el dueño del puesto se aleja unos pasos para despachar a un cliente o entra a buscar cambio, la caja se queda muda al instante. Y si solo enchufa un pendrive normal, dará vueltas una y otra vez a las mismas treinta canciones viejas, sin forma de poner las noticias del día ni una emisora de música en directo. Además, en muchos talleres y obras ni siquiera dejan que los trabajadores tengan el teléfono a la vista, así que el Bluetooth queda descartado.
Para oír radio por internet al aire libre tirando de la batería del propio altavoz y poder guardarse el móvil en el bolsillo para seguir trabajando, la prueba previa es muy sencilla: antes de salir de casa, encienda la caja en modo batería y enchufe en el puerto USB un pendrive normal con un par de canciones en MP3. Algunos altavoces baratos llevan una toma USB que solo da corriente para cargar el móvil; pero si las canciones del pendrive suenan, ese puerto le vale perfectamente. Por cierto, una memoria larga asomando por el frontal recibe golpes o patadas con facilidad mientras trabaja; si el aparato también tiene ranura para tarjeta pequeña (microSD), para llevar las canciones de siempre esa ranura queda mucho más resguardada.
Una vez en el puesto o en el patio, conéctese al Wi-Fi de la entrada del local o comparta internet desde un móvil creando un punto de acceso en `2.4 GHz` (cuando hay gente alrededor y obstáculos de por medio, la banda de 2.4 GHz llega bastante más lejos que la de 5 GHz). Antes de empezar el evento, abra radio por internet, pruebe una emisora de noticias y otra de música y, cuando oiga con sus propios oídos que suenan bien, guárdelas en favoritos. Tener a mano una emisora de reserva que sabe seguro que funciona le sacará del apuro mucho mejor que ponerse a buscar a última hora entre cientos de enlaces que nunca ha probado.
A la hora de la verdad, enchufe el Raywav Stick en la toma USB del altavoz trolley: se alimenta directamente de la batería de la caja y se conecta a su punto de acceso. Escanee el código QR con el móvil, toque en la página web la emisora que quiere escuchar y a partir de ahí el propio stick se encarga de bajar el sonido por su cuenta; usted ya puede bloquear la pantalla, meterse el teléfono en el bolsillo del pantalón y seguir a lo suyo. Si a mitad de la jornada nota que el sonido da tirones, mire primero si el móvil que da internet se alejó demasiado o si la chapa trasera de la caja está tapando la señal: con mover el stick un poco hacia el lateral suele volver a sonar de corrido al momento.
